“No venimos a decirles cómo se hacen las cosas. Queremos trabajar y aprender de ustedes”

En esta consigna cree Elena Puga que radica el éxito del sello Puentes UC. De profesión geógrafa, fue la primera Coordinadora de Puentes UC, cargo que ocupó entre el 2002 y 2004. Por lo mismo, es una autoridad a la hora de revisar la historia de este programa y realizar un diagnóstico, cuando hace tan poco cumplimos diez años.

Elena, ¿dónde ubicas tú el origen de Puentes UC?

Puentes nació junto con la creación del programa de Políticas Públicas, en marzo del 2002. Andrés Iacobelli (ex Subsecretario de Vivienda) empezó en noviembre del 2001 a trabajar el proyecto. Luego se lo presentó al Rector, buscó oficinas y, a la vez, empezó a entrevistar a la gente que terminaron siendo los primeros profesionales Puentes.

Luego definimos el equipo y firmamos el convenio con los alcaldes que fueron los que aceptaron la invitación de la universidad para participar en esto (La Florida, La Pintana, Puente Alto y San Felipe).

¿Cómo nació la idea de este puente con las municipalidades?

Se le ocurrió a Andrés. Él había estado estudiando en Estados Unidos y había visto una idea similar allá. Pero yo creo que lo que más le influyó fue su pasada por Servicio País, donde trabajamos juntos.

Lo que hace Puentes es vincular al municipio con la universidad, esa fue la parte nueva que nosotros agregamos con respecto de lo que se venía haciendo en otros lados. Por eso es importante no olvidar por qué el programa de Políticas Públicas nace con los municipios.

¿Por qué?

Porque cuando la universidad quiere sumarse al mundo de las políticas públicas, a través de este programa, nos parecía que lo más lógico era empezar por aprender de ellas. Y los municipios son, por esencia, a los que les toca implementar la mayor cantidad de políticas públicas.

Entonces para nosotros poder estar trabajando con los municipios, y ver cuáles eran las políticas que se estaban implementando, ver su pertinencia, era una oportunidad extraordinaria. Además, sabíamos que los municipios tenían muchísimos requerimientos y muy pocos recursos. Por lo mismo, la idea era llegar a los municipios para ponernos al servicio de ellos, pero en un “ganar-ganar”.

¿Cómo se hizo el contacto con las primeras municipalidades?

Eso lo hizo Andrés. Él conocía el mundo municipal, entonces llegó a conversar con alcaldes que estuvieran cerca de los campus, porque sabíamos que los alumnos iban a tener que moverse entre los municipios y, lo ideal, era que estuvieran en las comunas aledañas. Para los primeros municipios fue él. Estudió un poquito la realidad de cada uno de ellos y fue a ofrecerles.

¿Qué les ofrecía?

Por ejemplo, en Puente Alto se estaba construyendo el metro y Andrés, convenció al alcalde de que con la misma escuela de Ingeniería y distintas otras podían ayudarlos a hacer una contraparte técnica que fuera más exigente con Metro, por ejemplo.

A los alcaldes les pareció interesante esta invitación a tener un convenio de colaboración. Nosotros queríamos ayudarles, pero también aprender de ellos. Llevar y ampliar el aula, que nuestros alumnos puedan salir de esto, conocer este mundo y, como programa de Políticas Públicas, de tanto observar, sistematizar, levantar preguntas de investigación y, desde ahí, aportar a las políticas públicas.

¿Cuáles eran los desafíos iniciales?

Nuestro desafío inicial era darle forma al programa. Concebimos los equipos como interdisciplinarios, por el respeto que le teníamos a las municipalidades. Había una mesa con gente de seis profesiones distintas, para poder tratar de entender qué era exactamente lo que necesitaban en ese municipio y a qué unidad académica acudir.

La pega que más desgaste trajo fue la de los municipios, porque cuando llegaban nuestros profesionales, les hacían unas listas enormes de requerimientos.

¿De qué tipo, por ejemplo?

Desde “necesito profesores, médicos”, hasta un diagnóstico de las plazas o cómo mejorar la administración de sus bases de datos. Por lo mismo, tuvimos que ir acotando estas listas y, en conjunto con la contraparte, explicarles que nosotros no podíamos entregarle profesores porque, trabajamos con estudiantes y, también, porque no pretendíamos reemplazarlos.

TRABAJO INTERDISCIPLINARIO Y DESAFÍOS A FUTURO

El concepto de trabajo interdisciplinario también sienta las bases para la creación del concurso de Políticas Públicas, ¿no?

Sí. En esos años, cuando partió el programa lo primero que se creó fue Puentes, pero con Puentes se hicieron muchas definiciones.

¿Como cuáles?

Primero, nuestra opción por el mundo municipal, nuestro convencimiento de que la política pública es un tema muy complejo, y que requiere multidisciplina. Necesitamos al economista sumarle los ojos del trabajador social y del médico, porque eso enriquece el debate y lo hace más pertinente. Todo ese tipo de definiciones más estratégicas, vienen de esa época.

Desde afuera, ¿cómo ve a Puentes UC actualmente?

Yo tengo que reconocer que me parecía una idea interesante, pero no le daba mucha fe.

¡Por qué!

Porque encontraba que eran mundos tan distintos, que no me imaginaba dónde se iban a encontrar. La universidad es tranquila, y los otros siempre están corriendo. Sin embargo tengo que reconocer que ahí está el complemento, y esa ha sido una de las razones por las cuales este proyecto llegó para quedarse. Yo creo que eso es lo primero.

¿Y lo segundo?

Lo segundo, el equipo sigue manteniendo una mística extraordinaria. Son respetuosos con los municipios. En esto está el sello. Piensa tú que la UC tiene un prestigio tal que en este mundo de lo municipal estaba la posibilidad de que nos vieran como que nosotros llegábamos mirando por encima del hombro. Hay prejuicios de los dos lados, pero yo creo que ese espíritu ayudó a generar las confianzas. Eso fue a lo que más pino le pusimos al principio, a decirles: “No venimos a decirles cómo se hacen las cosas. Queremos trabajar y aprender de ustedes”. Eso, sigue y nos distingue.