Estudiantes de diseño le ponen luz al barrio Ictinos

Nueve grupos de alumnos de diseño presentaron sus proyectos de iluminación para el mejoramiento de locales comerciales en el barrio Ictinos en la comuna de Peñalolén. Los estudiantes, que trabajaron en conjunto con diferentes locatarios de la comuna y con el aporte de proveedores para la iluminaria, se dedicaron durante el semestre a potenciar lumínicamente diferentes locales comerciales, con la doble finalidad de potenciar el consumo de sus productos y aumentar la seguridad del entorno.

Si bien hubo algunos casos en que no se pudo modificar mucho el local por diversas razones, también hubo casos de mucho éxito. Ejemplo de lo anterior fue la intervención del grupo compuesto por Esperanza Lenis, Sofía Izquierdo y Florencia de la Carrera, quienes trabajaron en el local «La Bendición», propiedad de José Müller y su esposa Carmen. Con unos cambios simples, como dar vuelta ciertos tubos, poner uno adicional y cambiar la temperatura de la luz a una más cálidad, el grupo no sólo le entregó una propuesta teórica de mejoramiento de la luz al local, sino que supervisó su instalación y funcionamiento.

Al respecto, desde el grupo señalaron que a diferencia de otros encargos en la universidad donde se trabaja con supuestos, la realidad te permite ver  cómo pasan las cosas. «Es mucho más enriquecedor pasar de lo teórico a la práctico y que realmente se vean resultados y además que estén felices con los cambios» relataron desde el grupo. Lo anterior es corroborado por José Müller, propietario de «La Bendición», quien señaló que su negocio se ve «brillante en la noche» y que «cambió un 100%». «Me han dicho: ‘oye que lindo el negocio, si parece un local… no un kiosko’ se ven más bonitas las cosas» remata «Don José».

Presentaciones iluminación en Peñalolén

Catalina Harasic, profesora del curso Iluminación, señaló que la idea de mejorar la iluminación de los locales mediante el trabajo de los alumnos no fue una labor fácil, y comenzó en enero con la búsqueda de proveedores para que donaran la luminaria que finalmente se instalaría en los locales comerciales, «partí buscando a veinte proveedores, de esos diez respondieron y quedamos  finalmente con dos» cuenta la profesora. El espíritu del proyecto era usar la iluminación, una disciplina enfocada generalmente al marketing en las grandes empresas, en función de lo público y donde hay necesidades más urgentes. El modelo de trabajo constó de visitas cada dos semanas por parte de los alumnos a los diferentes locales, además de hacer pruebas de iluminación con maquetas y por parte de los locatarios de ayudar con las instalación de las luces buscando a algun eléctrico.

Al final de las presentaciones, en donde se destacaron muchos otros proyectos cuyos cambios ya se encuentran instalados, una representante de Sercotec, que se encuentra trabajando junto a la Municipalidad de Peñalolén en la reactivación del barrio Ictinos, destacó que a diferencia de trabajos en grandes empresas donde muchas veces «eres sólo un número», en el sector público, en los municipios «uno ve resultados totalmente significativos y a corto plazo y con elementos, muchas veces, no muy difíciles de implementar» y remató diciendo «los aplausos son para ustedes, fue un proyecto bastante efectivo para todos».

Respecto al futuro, la profesora Harasic señala que si bien fue un trabajo complejo el coordinar todos los actores y variables, quedó muy contenta con el compromiso demostrado por todas las partes involucradas y que le gustaría trabajar posteriormente en el proyecto.