Tejiendo una mejor calidad de vida para microempresarias textiles

Hay tijeras, poleras coloridas y cuadernos en la mesa. En la “Sala 2” de reuniones de la Municipalidad de Peñalolén se encuentra Nury Morales, diseñadora colombiana de modas y estudiante del Magíster en Diseño Avanzado (MADA), quien da instrucciones a un grupo confeccionistas. El concepto de hoy es el Upcycling, o cómo reutilizar creativamente diferentes elementos textiles.

Las confeccionistas, todas microempresarias que además de ser dueñas de hogar ganan su sustento por medio de la venta de sus productos, escuchan atentamente. La idea es tomar una polera y, con un par de recortes y ajustes, transformarla en una práctica bolsa reutilizable. Después de unos minutos las confeccionistas posan orgullosas con sus creaciones, esa es la finalidad de Nury, ayudarlas a producir mejores productos y así permitirles mejorar su calidad de vida.

 

¿De qué se trata el taller que estás realizando?

Este es un proyecto que busca acompañar a las microempresarias del mundo de la confección para que desde su hogar tengan un mejor negocio del que ya tienen. Darles conocimientos complementarios a los programas municipales que ya existen de apoyo a emprendimientos.

Busco enfocarme en la parte de la producción, pues me di cuenta de que tenemos muchas falencias organizativas en esa parte. Quiero darles herramientas muy básicas, pero que les permitan planificar su producción para así tener un mejor control de lo que hacen, mejores productos y ser más competitivas en el mercado.

 

¿De cuántas sesiones consiste el taller? 

El taller está compuesto por cuatro sesiones grupales y dos sesiones personalizadas. Vamos en la mitad de las grupales, y las dos siguientes las haremos durante marzo. En abril se harán las dos visitas personalizadas para ya en mayo hacer el lanzamiento de una colección con los productos que logren las confeccionistas.

Confeccionistas de Peñalolén
¿Qué te gustaría lograr con este proyecto?

Me gustaría que se crean el cuento de que ser microempresaria y dueña de casa es muy valioso para la sociedad. Darle una revalorización al oficio de la confección, rescatar ese valor perdido a raíz de la producción masiva y de gran escala y poder dignificar su labor, además que de sean mejor remuneradas de lo que son actualmente  por el trabajo que realizan. Si yo pudiera lograr algo de eso, ya me daría yo por bien servida.

 

¿Cómo ha sido la experiencia hasta ahora?

Encantadora, ha sido una experiencia de aprendizaje muy grande. Traía unos supuestos que de un 100% quizás sólo un 10% se ha confirmado y el otro 90% me ha tocado re plantearlo. Las señoras están muy comprometidas. Además de hacer este taller en Peñalolén lo hago en Maipú, ahí por ejemplo comenzamos con 13 personas y se han ido agregando durante el proceso, actualmente trabajo con 17 personas.

Algunas me manifiestan que les gusta mucho venir a la sesión, que se dispersan y les permite salir de lo cotidiano. En general el grupo ha sido espectacular y la experiencia enriquecedora y reveladora.

 

¿Deberían más alumnos de magíster involucrarse con sus conocimientos en asuntos municipales?

Me parece muy importante. No todos tienen la posibilidad de estudiar un magíster y capacitarse aún cuando mucha gente quisiera hacerlo. Muchas de las confeccionistas quisieron ser diseñadoras de moda, pero por cosas de la vida no siguieron estudiando… algunas ni siquiera terminaron la media. Entonces si eres un bendecido de la vida y puedes estudiar, tienes la oportunidad de devolverle eso a la comunidad y ayudar a construir un mejor país y mundo.

Este proyecto no hubiese sido igual de potente sin la ayuda de Puentes UC, de otra manera hubiese sido muy difícil hacer el enlace con las municipalidades, quizás ni siquiera me hubiesen pescado. Considero super importante que la academia, y estudiantes no sólo de magíster, sino también de pregrado, doctorado y diplomado, se involucren en las políticas públicas. Hay un problema sistémico y se necesita de varias áreas para poder resolverlo.